Por qué cuidar los neumáticos de invierno en Marbella

Marbella tiene fama de clima suave, y es merecida. Pero el invierno también llega aquí. Hay mañanas húmedas y frías en las que el asfalto pierde agarre, y esos cambios de temperatura afectan a la presión y al desgaste de la goma.

Un neumático bien mantenido agarra mejor y reduce el riesgo de accidente.

Paso 1: revisa la presión

La presión de un neumático de invierno suele moverse entre 2,2 y 2,5 bar, aunque depende del modelo. Con poca presión, la rueda apoya más superficie de la cuenta, se calienta y se gasta antes. Con demasiada, pasa lo contrario: menos goma en el suelo, menos agarre. Para medirla, un manómetro digital.

  1. Apaga el motor y espera a que los neumáticos estén fríos.
  2. Quita el tapón de la válvula y coloca el medidor.
  3. Anota la lectura y compárala con la que indica el fabricante en el manual.
  4. Añade aire comprimido o deja salir el que sobre.

Paso 2: mira la banda de rodadura

En España, la profundidad mínima legal del dibujo es de 1,6 mm. Para invierno se recomiendan 4 mm. Por debajo de esa cifra, la goma evacua peor el agua y la tracción sobre mojado cae.

  • Busca grietas, bultos o cualquier deformación.
  • Comprueba que el desgaste sea igual en todo el ancho; si un lado va más gastado que el otro, lo normal es que la alineación esté mal.
  • Si la profundidad baja de 4 mm, plantéate cambiar el neumático.

Paso 3: alineación y equilibrado

Aquí se decide buena parte del desgaste. Con un ángulo de dirección incorrecto, el neumático se come por un lado mientras el otro sigue casi nuevo. Es de lo que más vemos en el taller.

  • Con el equipo de alineación ajustamos la convergencia y la caída de cada rueda.
  • El equilibrado elimina las vibraciones a velocidad alta y también reduce el desgaste.

Paso 4: rota los neumáticos

Cada 10 000 km, o como mínimo dos veces al año. Así el desgaste se reparte entre las cuatro ruedas.

  1. Levanta el coche con el gato hidráulico.
  2. Desmonta las ruedas y cámbialas siguiendo el esquema de rotación: las delanteras pasan atrás y las traseras, delante.
  3. Vuelve a montarlas y ajusta la presión.

Paso 5: guárdalos bien cuando no los uses

Fuera de temporada, cuando no los lleves montados, busca un sitio fresco y seco. Nada de dejarlos al sol.

  • Evita la humedad, que favorece el moho.
  • Apóyalos sobre una superficie plana para que no se deformen.

Paso 6: no sobrecargues el coche

El exceso de peso sube la temperatura del neumático. Y con el calor, el desgaste se acelera. Revisa que el coche no vaya sobrecargado, sobre todo delante.

Antes de tu próximo viaje

Cuidar los neumáticos de invierno es cuestión de revisarlos con cierta regularidad. Nada más. Con estos pasos durarán más y circularás con más seguridad.

Si notas vibraciones o que el coche tira hacia un lado, pásate por el taller en Marbella. Lo revisamos y te decimos qué necesita.