Temperatura del motor excesiva
Atasco en pleno agosto, aire acondicionado al máximo y un radiador con suciedad acumulada: la combinación clásica.
Siguiente paso: Para el motor. Después: nivel y fugas, electroventilador, termostato y bomba de agua.
OBD-II junto al mar
Sol, salitre, colas de verano en la A-7 y muchos diésel grandes que apenas salen de la urbanización. En Marbella los avisos del cuadro tienen un patrón propio. Aquí van 12 de los que más vemos, agrupados por su causa probable.
De junio a septiembre el motor y el aire acondicionado trabajan al límite, y más en los atascos de la A-7 con el coche lleno.
Atasco en pleno agosto, aire acondicionado al máximo y un radiador con suciedad acumulada: la combinación clásica.
Siguiente paso: Para el motor. Después: nivel y fugas, electroventilador, termostato y bomba de agua.
En marcha no se nota; parado en una cola sí. El motor sube de temperatura y el climatizador deja de enfriar.
Siguiente paso: Relé, módulo del ventilador, fusible y el propio motor del ventilador.
Suele indicar poco gas en el circuito por una fuga, y el compresor deja de entrar para protegerse.
Siguiente paso: Localizar la fuga con detección antes de recargar. Recargar sin encontrarla solo aplaza el problema.
Un coche que duerme a pocos metros de la playa acumula salitre en conectores, masas y terminales. Muchas averías «electrónicas» empiezan con un poco de óxido verde.
Bornes sulfatados y masas oxidadas reducen la tensión que llega a la centralita, sobre todo en coches que pasan semanas parados en verano.
Siguiente paso: Prueba de batería y alternador, limpieza de bornes y medición de caídas de tensión en las masas.
El conector del ABS va cerca de la rueda y recibe agua y salitre. Si falla, se pierden ABS y control de estabilidad.
Siguiente paso: Revisión del conector y del mazo junto al paso de rueda y alimentación del módulo.
Un conector con corrosión da una lectura falsa de aire muy frío y la mezcla se descuadra.
Siguiente paso: Comprobar la señal en vivo y el conector antes de sustituir el sensor.
SUV y berlinas diésel que se usan para ir de la urbanización al centro y poco más. Filtro de partículas, EGR y AdBlue lo acusan.
Recorridos de diez minutos por la urbanización no permiten que el filtro se regenere.
Siguiente paso: Medir la carga de hollín y la presión diferencial. Se limpia o se sustituye, no se anula.
La carbonilla de tanto uso a bajas vueltas acaba obstruyendo la válvula y los conductos.
Siguiente paso: Comprobar el movimiento de la válvula y el caudal; limpieza o sustitución según su estado.
El sistema de AdBlue necesita temperatura de escape para trabajar; con uso corto se queda a medias y la centralita lo detecta.
Siguiente paso: Calidad del AdBlue, inyector dosificador y sensores de NOx.
Cristales de urea alrededor del inyector y conectores castigados por el calor del escape.
Siguiente paso: Inspección del inyector y su cableado y prueba de dosificación.
Lecturas falsas que hacen que el motor funcione peor de lo que podría, aunque la pieza mecánica esté bien.
Un filtro de aire saturado por el polvo de obra o de camino sin asfaltar ensucia el caudalímetro.
Siguiente paso: Comparar su lectura con la esperada y revisar filtro y tomas de aire.
Si falla del todo, el motor se para y no vuelve a arrancar. A veces avisa antes con arranques largos en caliente.
Siguiente paso: Señal con osciloscopio, distancia del sensor a la rueda fónica y cableado.
Si está fijo y el coche va normal, pide cita sin alarmarte. Si parpadea, pierde fuerza de golpe o sube la temperatura, detente en un lugar seguro.
Te dice el código, no la causa. El mismo código puede venir de una pieza, de un conector o de otro sistema que engaña a la centralita.
Si el testigo está encendido, la ITV lo considera un defecto. Y borrar la memoria justo antes tampoco sirve: los monitores de emisiones quedan incompletos.
¿Necesitas una lectura completa del coche? Mira nuestro servicio de diagnosis.
Mándanos el código y el modelo