Guía completa

Reparar o sustituir: cómo lo decidimos

No todos los golpes se tratan igual. Estas son las opciones que valoramos y cuándo tiene sentido cada una.

Pulido. Para marcas que solo han afectado al barniz, como roces ligeros o restos de pintura de otro coche. Si el arañazo no se engancha con la uña, muchas veces basta con pulir.

Retoque localizado. Para arañazos que han llegado al color pero en una zona pequeña. Se prepara solo esa parte y se difumina el barniz.

Reparación de chapa y pintura de la pieza. Para abolladuras y golpes en los que el metal o el plástico se pueden recuperar. Es la opción más habitual en aletas, puertas y paragolpes con daños moderados.

Sustitución de la pieza. Cuando el metal tiene pliegues fuertes, hay roturas en un paragolpes o los soportes internos están dañados. A veces sale más razonable cambiar la pieza que dedicar muchas horas a recuperarla.

Te enseñamos el daño y te explicamos por qué recomendamos una u otra opción. El coste depende del modelo y del estado; pide presupuesto sin compromiso.

Los enemigos de la pintura en la costa

Marbella tiene un clima suave y mucho sol, que es bueno para casi todo menos para la pintura. Los rayos ultravioleta degradan el barniz, sobre todo en el techo, el capó y el portón. Con los años la capa transparente se vuelve blanquecina, se cuartea y acaba pelándose. A partir de ahí la pintura de color queda expuesta y pierde brillo rápidamente.

La humedad y el salitre son el segundo problema. Un arañazo que llega a la chapa en un coche que vive en Las Chapas, en Elviria o junto al paseo marítimo empieza a oxidarse antes que en el interior. Por eso recomendamos no dejar pasar mucho tiempo entre el golpe y la reparación.

Golpes de aparcamiento

En verano, con el tráfico turístico, los aparcamientos de Puerto Banús, del centro o de San Pedro Alcántara se llenan. Es cuando más roces vemos: esquinas de paragolpes, puertas abolladas por la puerta del coche de al lado, retrovisores rozados. Son daños pequeños pero que, en coches de gama alta, implican sensores de aparcamiento, cámaras y a veces radares. Tras la reparación comprobamos que esos sistemas funcionan y, si el modelo lo exige, se recalibran.

Igualar el color

El código de pintura es el punto de partida, pero un coche con años al sol ya no tiene exactamente el color de fábrica. Para que la reparación no se note, preparamos muestras y las comparamos sobre el propio coche con luz natural. Si hace falta, difuminamos el color en los paneles contiguos. Los colores tricapa, como algunos blancos perlados, requieren más capas y más cuidado para igualarlos.

Cuidados después de pintar

La pintura nueva necesita unos días para endurecer del todo. Durante ese tiempo conviene evitar túneles de lavado con cepillos y no aplicar ceras. Después, lavar a menudo para retirar salitre y polvo y aparcar a la sombra cuando sea posible alarga la vida del barniz.

Para valorar un golpe, pide cita desde contacto. Si el daño ha afectado a la geometría, revisamos también la dirección y los neumáticos.