La presión de los neumáticos: el primer punto
Comprueba la presión con un medidor fiable. Cada rueda debe estar dentro del rango que marca el fabricante en el marco de la puerta o en la tapa del combustible. Si vas con las ruedas bajas, el coche se mueve raro y la inspección te lo tumba. Si vas pasado, gastas mal la banda de rodadura.
Luces y señalización: más que simples bombillas
Aquí miran todo. Faros, intermitentes, luces de freno y marcha atrás. Pide ayuda a alguien para comprobar la trasera mientras pisas el pedal. Si fundes una bombilla de freno, el rechazo es seguro. Olvídate de llevar ópticas opacas o con humedad dentro.
El freno de mano: un punto a veces pasado por alto
El cable tensa o cede con los kilómetros. Si al tirar de la palanca notas que sube demasiado sin ofrecer resistencia, toca pasar por el foso a regularlo antes de jugártela en el foso de la estación.
Nivel de aceite y filtro: la salud del motor
Saca la varilla con el motor frío. Mira el nivel y el color. Un aceite demasiado negro o con partículas te avisa de que hace falta un cambio urgente y evita que el operario ponga caras raras al abrir el capó.
Sistema de escape: ruido y fugas
Arranca el motor y agachate. Si escuchas un soplido metálico o ves carbonilla en los tubos, hay una fuga. Un silencioso picado no pasa el control de gases ni de ruido bajo ningún concepto.
Sistema de frenos: pastillas y discos
Mira a través de la llanta. Si el grosor del material de fricción es mínimo o ves surcos profundos en el disco, cambia los componentes. Frenar mal es jugársela en la autovía y suspender fijo.
Sistema de dirección y suspensión
Gira el volante en parado. Si notas holgura o crujidos secos, tienes una rótula tocada. Los amortiguadores con fugas de aceite también cantan rápido en la bancada de suspensión.
Documentación obligatoria
Ten a mano el permiso de circulación y la tarjeta técnica. Sin los papeles originales en regla, el inspector no dejará ni que entres a la pista.
Checklist final
- Presión de neumáticos dentro de rango
- Todas las luces funcionando
- Freno de mano bien tensado
- Nivel de aceite correcto
- Escape sin fugas ni ruidos
- Pastillas y discos con espesor
- Dirección y suspensión firmes
- Documentación al día
Pasar por el taller antes de la cita te ahorra perder la mañana y tener que volver otro día. Si dudas de algún punto, consúltanos en el taller y lo comprobamos en un momento.