Guía completa
Un alternador rara vez avisa con tiempo. Lo normal es que una mañana se encienda el testigo de batería y, si sigues circulando, el coche funcione a base de la carga que le queda a la batería hasta apagarse. Por eso, cuando alguien nos dice que «la batería nueva le ha durado una semana», lo primero que medimos es la carga.
Tres caminos posibles, comparados
Cuando el alternador está mal, no siempre la respuesta es la misma. Estas son las opciones con las que trabajamos y cuándo encaja cada una.
Reparar la unidad. Escobillas gastadas, regulador de tensión defectuoso o rodamientos ruidosos tienen arreglo. Es la opción más lógica cuando el bobinado y el rectificador están bien, el alternador es de un tipo que se puede abrir y el coche tiene una vida por delante. Requiere desmontarlo, revisarlo en banco y volver a montarlo, así que el coche pasa algo más de tiempo en el taller.
Sustituir por una unidad nueva. Cuando hay daño en el bobinado, el alternador se ha mojado o es de los que se refrigeran por agua y tiene una fuga interna, no compensa abrirlo. También suele ser la opción en coches de gama alta con alternadores de gestión inteligente, que dialogan con la centralita y no admiten bien reparaciones parciales.
Sustituir por una unidad reconstruida. Es una vía intermedia que valoramos cuando la pieza nueva tiene mal suministro. La comentamos contigo y te explicamos qué garantía legal vigente en España aplica en cada caso.
Lo que comprobamos antes de dar el veredicto
El alternador tiene compañeros que fallan y se le parecen mucho. Revisamos que la batería no esté sulfatada, que el cable gordo de carga y las masas del motor no tengan óxido, y que la correa auxiliar no patine. En coches que viven cerca de la playa, las masas oxidadas por el salitre son una causa frecuente de tensión baja que no tiene nada que ver con el alternador.
También miramos la polea libre. Muchos motores, sobre todo diésel, llevan una polea con embrague unidireccional que absorbe las vibraciones del cigüeñal. Cuando se bloquea o se suelta, hace ruido, desgasta la correa y puede dañar el alternador.
Uso real en Marbella
En verano, los atascos de la A-7 y de los accesos a la playa son una prueba exigente. Aire acondicionado al máximo, electroventilador funcionando sin parar, luces y móvil cargando, todo a régimen de ralentí. Un alternador justo de fuerza no da abasto en esas condiciones y la batería empieza a descargarse incluso con el motor en marcha.
En el otro extremo están los coches de segunda residencia que se mueven poco. Ahí el alternador no suele ser el problema, pero sí la batería que se descarga en el parking. Si vas a dejar el coche meses parado, consulta nuestra página de batería.
Si notas cualquiera de las señales descritas, mejor traerlo antes de quedarte tirado. Pide cita en contacto.