Guía completa

Una luz fundida rara vez se nota desde el asiento del conductor. Te enteras cuando otro conductor te hace señas en un semáforo, cuando aparece un testigo en el cuadro o, peor, cuando el inspector de la ITV lo apunta en el informe. Por eso nos gusta empezar cualquier trabajo de iluminación dando una vuelta completa al coche con las luces encendidas, una por una, y con alguien pisando el freno.

Tres tecnologías, tres formas de trabajar

Halógeno. Es lo que llevan la mayoría de utilitarios. La bombilla es sencilla y el cambio también en muchos modelos, aunque hay coches donde para llegar al faro hay que quitar el paso de rueda o incluso el paragolpes. Hay que montar la referencia exacta y sin tocar el cristal con los dedos, porque la grasa de la piel acorta su vida.

Xenón. Da mucha más luz, pero trabaja con alta tensión y lleva una unidad de encendido. Cuando una lámpara empieza a dar un tono rosado o se apaga sola al rato, está al final de su vida. Lo normal es cambiar las dos para que el color sea igual a ambos lados.

LED de fábrica. Aquí ya no hay bombilla como tal: el LED forma parte de un módulo o del propio faro. Si falla, se cambia el módulo o el conjunto, y en bastantes marcas después hay que configurarlo con el equipo de diagnosis para que el coche lo reconozca y funcionen las funciones automáticas.

El sol de la Costa del Sol también envejece los faros

En Marbella el coche pasa muchas horas al sol, y eso se nota en las ópticas. El policarbonato del faro se vuelve opaco y amarillento y la luz sale dispersa: el coche ilumina menos aunque la bombilla sea nueva. Muchas veces el conductor no lo asocia hasta que compara con otro coche de noche. Antes de pensar en un faro nuevo, vale la pena valorar si la óptica se puede recuperar.

La humedad es el otro enemigo, sobre todo en coches que duermen en la calle cerca del mar. Si ves gotas dentro del faro después de lavarlo o tras una noche húmeda, hay que revisar juntas, tapas y respiraderos. Dejarlo así acaba oxidando el conector y fundiendo bombillas antes de tiempo.

Lo que comprobamos después del cambio

  • Que la luz encienda con la intensidad normal y sin parpadeos.
  • Que el testigo del cuadro se apague y la centralita no guarde errores.
  • Que la altura del haz quede bien ajustada. Una bombilla nueva o un faro sustituido casi siempre mueven un poco el haz.
  • Que el corrector de altura, manual o automático, responda en todo su recorrido.
  • En faros con luz de curva o adaptativos, que hagan su barrido al arrancar.

Antes de la ITV, un repaso de luces

Las luces están entre los defectos más frecuentes en una inspección y son de los más fáciles de evitar. Si te toca pasar la ITV pronto, puedes pedir una revisión de luces suelta o una pre-ITV completa, que incluye esto y bastante más. Y si quieres que veamos tu caso concreto, escríbenos desde la página de contacto y te decimos qué necesita tu coche.