Guía completa

Qué es y qué no es

La palabra reprogramación tiene mala fama porque se asocia a aumentar la potencia o a eliminar sistemas anticontaminación. No es lo que hacemos. Nuestro trabajo con el software del coche es de mantenimiento y reparación:

  • Actualizar una centralita con la versión que el fabricante ha publicado para corregir un fallo conocido: tirones, cambios bruscos de la caja automática, avisos falsos en el cuadro o regeneraciones de filtro de partículas mal gestionadas.
  • Codificar una unidad de recambio para que funcione en tu coche. Una centralita de motor, de confort o un módulo de puerta vienen configurados para otro vehículo o en blanco.
  • Adaptar después de cambiar piezas que tienen su propio código o necesitan un aprendizaje: inyectores, mariposa, sensores de posición, baterías en coches que registran su sustitución.

Lo que no hacemos: subir potencia por software sin homologación, anular la EGR, el filtro de partículas o el sistema de urea, ni manipular el cuentakilómetros.

Preguntas que te haremos

¿Qué ha pasado antes de que apareciera el problema? Si el fallo empezó justo tras cambiar una pieza, lo más probable es que falte una adaptación.

¿Ha estado parado el coche mucho tiempo? Es frecuente en la Costa del Sol occidental, donde muchos coches pasan temporadas en garajes de segundas residencias. Una batería que se ha descargado del todo puede provocar errores en varios módulos o pérdida de configuraciones. A veces, con una batería en buen estado y un borrado ordenado, todo vuelve a su sitio sin tocar el software.

¿Te ha llegado alguna carta del fabricante? Algunas actualizaciones forman parte de campañas oficiales. Conviene consultarlo antes en la red de la marca.

El proceso, paso a paso

Antes de nada, leemos todos los módulos y guardamos una copia de la configuración actual. Si algo saliera mal, podríamos volver al punto de partida. Después conectamos un mantenedor de carga: una programación puede durar bastante tiempo con el contacto puesto y muchos sistemas despiertos, y una caída de tensión a mitad del proceso es la forma más habitual de estropear una centralita.

Terminada la programación, borramos los errores que se generan durante el proceso, comprobamos que todos los módulos se comunican y hacemos una prueba en carretera. En coches de gama alta, con muchas unidades conectadas entre sí, revisamos también que funcionen las asistencias y los sistemas de confort.

Te entregamos el coche explicando qué versión tenía, qué se ha cambiado y si queda algo pendiente. Si una actualización modifica el comportamiento que notas al conducir, por ejemplo cómo cambia la caja automática o cuándo regenera el filtro, te lo comentamos para que no te sorprenda los primeros días. Algunas cajas necesitan unos kilómetros de adaptación hasta que los cambios quedan del todo suaves.

Antes de reprogramar, diagnosticar

Muchas veces se pide una reprogramación para un problema que en realidad es mecánico o eléctrico: un sensor sucio, una masa floja o una fuga de vacío. Por eso empezamos con una diagnosis completa. Si el software no es la solución, te lo diremos. Para consultarnos tu caso, escríbenos desde contacto.