Guía completa
Un caso que vemos a menudo
Un cliente llega con un monovolumen y una frase que oímos mucho: «Me suena como un avión a partir de setenta». Lleva semanas así. Al principio pensó que eran las ruedas, porque las había cambiado hacía poco y el sonido se parecía. Luego empezó a notarlo también en la autovía, de camino a Estepona por la A-7, y ahí ya no le cuadraba.
Lo primero que hacemos es subirnos con él. Le pedimos que conduzca como siempre y nos fijamos en tres cosas: a qué velocidad aparece el zumbido, si cambia al soltar el acelerador y qué pasa en las curvas. En una curva larga hacia la derecha el ruido se dispara; en la de la izquierda casi desaparece. Esa pista ya apunta a la rueda delantera izquierda, que es la que soporta el peso cuando el coche gira a la derecha.
Por qué no basta con el oído
El ruido de un rodamiento engaña. Se transmite por la carrocería y a veces parece que viene de atrás cuando viene de delante. Por eso, después de la prueba en carretera, el coche sube al elevador. Con la rueda en el aire la giramos despacio con la mano: un rodamiento sano gira suave y silencioso; uno gastado transmite una aspereza que se nota en los dedos. Después la sujetamos por arriba y por abajo y buscamos holgura.
En este caso la rueda señalada tenía las dos cosas. Las otras tres, ninguna. Si hubiéramos cambiado por intuición los dos delanteros, el cliente habría pagado una pieza de más.
Qué se cambia exactamente
Hay dos diseños habituales y no da igual cuál lleve tu coche:
- Rodamiento prensado en la mangueta. Hay que desmontar la mangueta, extraer el rodamiento viejo con prensa y meter el nuevo. Lleva más trabajo de mano de obra.
- Buje completo atornillado. El rodamiento viene integrado en una unidad que se atornilla. Es más rápido de montar, aunque la pieza es más grande.
En muchos modelos el buje lleva además el anillo del sensor del ABS. Al montar comprobamos que el testigo se apaga y que la centralita lee bien la velocidad de esa rueda.
Lo que influye en que duren más o menos
La vida de un rodamiento depende mucho del uso. Las curvas continuas, como las de la carretera de Ronda que sale desde San Pedro Alcántara, lo cargan de lado una y otra vez. Los golpes contra bordillos y los baches tomados con fuerza dañan las pistas internas. Y la humedad con salitre cerca del mar puede colarse si el retén está tocado, aunque en la mayoría de coches modernos el rodamiento va sellado.
Si oyes un zumbido que crece con la velocidad, no esperes a que se convierta en un golpeteo. Tráelo y salimos a probarlo juntos. Si además notas vibración en el volante, puede interesarte revisar también la suspensión o el palier, y lo miramos en la misma visita.