Guía completa
Un caso que vemos a menudo
Un diésel con muchos kilómetros llega porque, subiendo hacia Ojén por la A-355, se ha encendido el testigo de motor y el coche se ha quedado sin fuerza. En el llano va más o menos bien, pero en cuanto pide carga no responde. El conductor viene convencido de que el turbo está roto.
Conectamos la diagnosis y aparece un error de presión de sobrealimentación por debajo de lo esperado. Ese código no dice qué pieza falla: dice que falta presión. Así que cerramos el circuito de admisión y lo llenamos de aire. En este caso el escape estaba en el propio intercooler, en un tubo atravesado por una piedra, con las aletas alrededor llenas de golpecitos. Cambio del intercooler, revisión de abrazaderas, borrado de errores y prueba en cuesta. El turbo estaba perfecto.
No siempre termina así. Otras veces es una manguera de goma que se ha cuarteado por el calor del vano motor, o una abrazadera que se aflojó después de otra reparación. Lo importante es encontrar el punto exacto antes de pedir ninguna pieza.
También influye cómo se usa el coche. Un motor turbo que pasa el verano en atascos por la costa y luego sale a la autovía cargado y con calor somete a mangueras y uniones a ciclos de temperatura y presión muy seguidos. Las gomas envejecen antes, las abrazaderas pierden apriete y las pequeñas grietas acaban abriéndose justo cuando más se exige al motor, en una subida o en un adelantamiento.
Qué hace el intercooler, en pocas palabras
El turbo comprime aire para meter más en los cilindros, pero al comprimirlo lo calienta. El aire caliente ocupa más y lleva menos oxígeno por litro. El intercooler es un radiador que enfría ese aire antes de que llegue al motor. Si pierde estanqueidad, se escapa presión; si está sucio o aplastado, el aire llega más caliente. En ambos casos el motor rinde menos y, en diésel, ensucia más la EGR y el filtro de partículas.
Aire-aire o aire-agua
La mayoría de coches llevan un intercooler aire-aire en el frontal, detrás del paragolpes, que se enfría con el aire de la marcha. Es sencillo, pero está expuesto a piedras e insectos. Algunos motores más compactos usan un sistema aire-agua, con un pequeño radiador y su propio circuito de líquido. Ahí además de fugas de aire puede haber fallos de la bomba eléctrica o pérdidas de refrigerante, y el diagnóstico es algo más largo.
Si hay aceite, primero el origen
Encontrar una película de aceite en los manguitos es bastante común. Un poco no preocupa. Si gotea o hay charcos dentro del intercooler, revisamos la válvula PCV y el estado del turbo antes de limpiar nada; si no, volverá a ensuciarse en poco tiempo.
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