Guía completa
Ruidos y vibraciones: una guía para orientarte
El árbol de transmisión es un tubo largo que gira a gran velocidad bajo el suelo del coche, uniendo la caja de cambios con el diferencial trasero. Como no se ve y casi nunca se revisa, sus fallos suelen confundirse con otras cosas: ruedas desequilibradas, rodamientos o incluso el motor. Esta es la lista que usamos para orientarnos antes de subir el coche al elevador.
- Vibración que aparece a una velocidad concreta y desaparece al pasarla. Puede ser equilibrado de ruedas, pero si se nota en el asiento y no en el volante, el árbol entra en la lista de sospechosos.
- Vibración que cambia al acelerar o al soltar gas, a la misma velocidad. Muy típico de una junta o cruceta con holgura, porque el esfuerzo cambia de sentido.
- Golpe al pasar de marcha atrás a primera o al soltar el embrague de golpe. Crucetas con juego o una junta elástica agrietada.
- Chirrido intermitente al empezar a circular. Cruceta sin engrase; si se atiende pronto, el arreglo es sencillo.
- Zumbido sordo bajo el túnel central. El soporte intermedio tiene un rodamiento y una goma que con los años se cuartean.
Qué piezas lo forman
Un árbol de transmisión de dos tramos lleva, de delante atrás, una junta flexible o una cruceta en la salida de la caja, un primer tubo, un soporte central atornillado a la carrocería, un segundo tubo y otra junta o cruceta en el diferencial. Algunos modelos usan juntas homocinéticas en lugar de crucetas. Todo el conjunto se fabrica equilibrado; por eso, al desmontarlo, marcamos la posición relativa de cada parte para volver a montarlo igual.
Coches de la zona que lo llevan
En Marbella conviven muchas berlinas y deportivos de propulsión trasera con SUV de tracción total y furgonetas de reparto. Todos tienen árbol de transmisión. En los SUV que salen de la ciudad por pistas hacia Istán o los alrededores de Benahavís, el guardapolvo de las juntas recibe golpes de piedras y polvo. En las furgonetas, la carga continua y los arranques en cuesta castigan el soporte central.
También vemos árboles con crucetas oxidadas en vehículos que pasan meses parados cerca de la costa: al volver a usarlos, la grasa está seca y el rodamiento de agujas se gripa.
Cómo trabajamos
Tras la prueba en carretera subimos el coche y comprobamos cada punto de articulación moviendo el árbol con la mano y con palanca. Revisamos también los tornillos de unión, que a veces se aflojan tras una reparación de caja o de embrague. Si la pieza dañada se puede sustituir por separado, lo hacemos; si el tubo está golpeado o el árbol es una unidad sellada, se cambia entero.
Al terminar repetimos la prueba a distintas velocidades para confirmar que la vibración ha desaparecido. Si tu coche presenta alguno de estos síntomas, pide cita en contacto. Si la vibración viene de otra parte, revisamos también el diferencial y los rodamientos.