Guía completa
Un zumbido que no se iba
Te contamos un caso típico de los que vemos. El dueño de un todoterreno de tracción total, que baja a diario por la A-355 desde la zona de Ojén, nos contaba que desde hacía unas semanas oía un zumbido grave a partir de cierta velocidad, que al principio confundió con el ruido de los neumáticos. Había cambiado las ruedas traseras pensando que eran ellas, y el ruido seguía ahí.
En la prueba en carretera el sonido cambiaba claramente al pasar de acelerar a retener, y casi no variaba al girar el volante. Eso ya apuntaba hacia el diferencial más que a los rodamientos de rueda. En el elevador encontramos una fina película de aceite alrededor del retén del piñón y el nivel bastante por debajo de lo normal. El aceite que salió tenía un tono oscuro y algunas partículas metálicas finas.
Por qué pasó
Un retén que pierde poco a poco no da ningún aviso en el cuadro. El nivel va bajando, los rodamientos y los piñones trabajan con menos lubricación y empiezan a desgastarse. Las subidas y bajadas con el coche cargado, típicas de quien vive en zonas altas con cuestas pronunciadas, suman esfuerzo. El zumbido es la señal de que ese desgaste ya ha empezado.
En este caso tuvo suerte: los piñones estaban bien y bastó con cambiar los rodamientos afectados, el retén y el aceite. Si hubiera seguido unos meses más, probablemente habría hecho falta un conjunto completo.
Qué hace exactamente el diferencial
Cuando el coche gira, la rueda exterior recorre más distancia que la interior. El diferencial permite que cada una gire a su ritmo sin que la transmisión se fuerce. En tracción delantera va dentro de la caja de cambios; en tracción trasera está en el puente trasero; y en los coches de tracción total puede haber dos o tres, además de un sistema que reparte la fuerza entre ejes.
Muchos coches de gama alta que circulan por la zona son de propulsión trasera o tracción integral, y sus diferenciales requieren aceites específicos. Usar uno que no corresponde puede provocar crujidos en curva o desgaste prematuro.
Lo que puedes vigilar tú
- Manchas de aceite en el suelo, debajo de la parte trasera o del centro del coche.
- Un zumbido nuevo que aumenta con la velocidad y cambia al soltar el acelerador.
- Un golpe metálico al pasar de marcha atrás a primera o al acelerar de golpe.
También conviene revisar el diferencial cuando se cambian los palieres o el árbol de transmisión, porque es el momento en que todo está a la vista y se detecta con facilidad un retén que suda o una holgura incipiente. Y si el coche lleva remolque o se usa con frecuencia muy cargado, el aceite del diferencial agradece cambiarse con algo más de frecuencia de la mínima, siempre dentro de lo que indique el fabricante para uso severo.
Si notas cualquiera de estas cosas, cuanto antes lo revisemos, menos piezas habrá que cambiar. Puedes pedir cita en contacto o consultar también los servicios de caja de cambios y rodamientos.