Guía completa

Dos fluidos que no deberían tocarse

El enfriador de aceite, o intercambiador, lleva años trabajando sin dar ninguna señal hasta que un día falla de golpe. Su función es enfriar el aceite del motor usando el refrigerante como medio, manteniendo los dos líquidos completamente separados por canales internos. Cuando la junta que los separa se deteriora, se mezclan — y esa mezcla es un problema serio, no una anécdota.

Cómo se detecta

Hay dos formas de que aparezca, según por dónde se cuele cada fluido. La primera es aceite en el depósito de refrigerante: al abrir la tapa se ve un líquido cremoso, de color marrón claro, muy parecido a un batido de chocolate. La segunda es refrigerante en el aceite: al sacar la varilla, el aceite tiene un aspecto emulsionado y oscuro que no es el habitual, y al cambiarlo se ve claramente en el cárter. Un tercer indicio, más difícil de notar, es que el nivel de refrigerante baja sin que haya ninguna mancha bajo el coche — está pasando hacia el aceite por dentro.

Por qué aparece tanto en los VAG TDI

Es un fallo conocido en los motores 1.6 y 2.0 TDI Common Rail del grupo VAG — Audi, VW, Seat, Skoda — de generaciones recientes. El intercambiador está hecho en plástico, y el calor constante del motor termina degradando la junta interna, con fugas que suelen aparecer entre 150.000 y 250.000 km. Si tu diésel es de esa familia y pasa de esos kilómetros, echar un vistazo al depósito de refrigerante de vez en cuando cuesta cero y puede pillar el problema antes de que la mezcla sea grande.

Por qué no se puede posponer

Si confirmas la mezcla, lo correcto es no seguir circulando más de lo estrictamente necesario para llegar al taller. El aceite contaminado pierde su capacidad lubricante, y los cojinetes del cigüeñal y la biela, los segmentos y las juntas dejan de recibir la protección que necesitan. El daño no es inmediato pero sí progresivo, y una vez que llega a los cojinetes, la reparación deja de ser sensata frente al valor del coche.

La reparación completa

Sustitución del intercambiador por uno homologado — un genérico en esta pieza falla igual o peor que el original —, limpieza a fondo de ambos circuitos para que no queden restos de la mezcla contaminando los fluidos nuevos, y cambio de aceite y refrigerante del tipo correcto. Se cierra con una comprobación tras unos kilómetros de uso para confirmar que no vuelve a aparecer mezcla.