Guía completa
Aquí la prisa juega en contra
En la restauración de un clásico cambian las prioridades habituales del taller: no se trata de entregar rápido, sino de hacer bien cada fase, mantener la originalidad cuando tiene sentido y dejar documentado el proceso para el historial del coche. Un ajuste apresurado en un componente de época puede costar más caro de deshacer que de haberlo hecho bien desde el principio.
Los motivos para traer un clásico varían: hay quien busca revalorizar un modelo con recorrido en el mercado del coleccionismo, y hay quien restaura por pura carga sentimental —el coche del padre, el primero que tuvo—. En ambos casos aplicamos el mismo criterio: trabajo meticuloso, documentación completa y honestidad sobre qué compensa conservar y qué no.
Tres niveles de intervención
Restauración estética parcial (1.500-4.000 €): se centra en zonas concretas — eliminar óxido en paragolpes, pasos de rueda o suelo del habitáculo, pintar las piezas afectadas o el coche completo, recuperar cromados visibles y sustituir gomas exteriores.
Mecánica más estética (4.000-10.000 €): además de lo anterior, se revisa y conserva la parte mecánica — aceites, filtros, correas, latiguillos, sistema eléctrico, frenos y dirección. El coche queda listo para un uso ocasional con fiabilidad razonable.
Restauración integral tipo “concours” (8.000-25.000 € o más): desmontaje total, cada componente restaurado o sustituido, búsqueda de piezas originales o NOS, pintura con el código exacto de época, tapicería con tejidos correctos y documentación completa. Pensada para exposiciones y concursos de elegancia.
El factor que más limita: encontrar piezas
Algunos modelos tienen un mercado de repuestos activo; otros no tanto, y localizar una pieza concreta puede llevar semanas. Trabajamos con proveedores especializados en clásicos europeos, tanto nacionales como de Alemania, Italia o Reino Unido. Cuando no hay pieza original disponible, valoramos stock antiguo sin usar (NOS), reproducciones certificadas, piezas usadas en buen estado de un coche equivalente, o una adaptación desde un modelo similar de la misma marca — siempre comentando cada decisión con el cliente antes de aplicarla.
Originalidad o uso real: una decisión que se toma junto al cliente
Para concursos o valor de coleccionismo, prima la máxima originalidad, incluso si eso implica una mecánica menos práctica en el día a día. Para uso real, aceptamos ciertos compromisos —filtros más eficientes, gomas modernas equivalentes— que dan más fiabilidad sin renunciar a la esencia del coche. Ayudamos a decidir según lo que se busque, y esa conversación suele tenerla antes de abrir ninguna herramienta.
Por qué documentamos todo
Llevamos un registro fotográfico exhaustivo de antes, durante y después de cada fase. No es solo para la satisfacción de ver el progreso: es historial que respalda el valor del coche si algún día se decide vender, y referencia útil para cualquier intervención futura.