Guía completa

Qué hace este sensor y por qué es tan importante

El sensor de cigüeñal le dice a la centralita a qué velocidad gira el motor y en qué posición está cada pistón. Con ese dato decide cuándo abrir los inyectores y, en los motores de gasolina, cuándo saltar la chispa. Si la señal desaparece, la centralita deja de inyectar por seguridad y el motor se apaga. Por eso un sensor de cigüeñal averiado puede dejarte tirado, aunque el resto del coche esté perfecto.

Síntomas, de más claro a más confuso

No todos los fallos se presentan igual. Este es el orden en que solemos verlos, de lo evidente a lo que cuesta más diagnosticar:

  1. El coche gira y no arranca nunca. El sensor está muerto o el cable cortado. Es el caso más directo.
  2. No arranca en caliente, sí en frío. El sensor tiene una fisura que se abre con la temperatura. Típico tras aparcar al sol después de un trayecto.
  3. Se para en marcha y vuelve a arrancar al rato. Fallo intermitente, a menudo térmico o por un conector flojo.
  4. Tirones puntuales a ciertas vueltas. La señal llega con cortes o con ruido eléctrico. Aquí el osciloscopio es imprescindible.
  5. Ningún síntoma, solo un código guardado. Puede ser un fallo de un instante o una caída de tensión al arrancar con la batería débil.

Sensor nuevo, limpieza o reparar el cable: comparación

Cuando el diagnóstico apunta a esta zona hay tres soluciones posibles y elegimos según lo que mide el equipo:

  • Limpiar la punta. Los sensores magnéticos atraen virutas del desgaste interno. Si la señal es débil pero limpia, a veces basta con retirarlas y comprobar la distancia a la corona.
  • Reparar el mazo. Si el cable ha rozado contra el bloque o se ha cocido con el calor del escape, se repara el tramo dañado y se protege. Es habitual en coches que pasan muchas horas en tráfico lento.
  • Sustituir el sensor. Cuando la señal tiene cortes o la forma de onda está deformada, la pieza está mal y se cambia.

Si la rueda fónica tiene dientes dañados, el sensor nuevo tampoco resolverá nada. Por eso, cuando la medición lo sugiere, inspeccionamos también la corona.

Por qué en la costa se ven más fallos térmicos

En Marbella buena parte del año el coche trabaja con calor. En verano se suman las retenciones de entrada a Puerto Banús o a las playas, con el motor al ralentí y poco aire fresco en el vano. El sensor de cigüeñal suele ir pegado a la caja de cambios, cerca del escape, y es una de las zonas que más temperatura acumula. Un sensor con defecto interno aguanta todo el invierno y se rinde en agosto.

Lo que te recomendamos si te ha pasado

Si el coche se te ha parado alguna vez sin motivo aparente, no esperes a que vuelva a ocurrir. Apunta cuándo pasó, si el motor estaba caliente y si se encendió algún testigo. Con esa información y la medición en el taller lo normal es localizarlo en una sola visita. Si además el coche tarda en arrancar, puede interesarte revisar también el sensor de árbol de levas, porque los dos trabajan juntos.