Guía completa
Dos conductores, dos filtros muy distintos
Imagina dos coches diésel iguales, comprados el mismo año.
El primero es de alguien que trabaja en Estepona y vive en Marbella, o que baja a menudo a Fuengirola. Cada día hace un buen tramo por la A-7 o la AP-7 a velocidad constante. El escape alcanza temperaturas altas durante muchos minutos seguidos y el filtro de partículas quema el hollín por sí solo, a menudo sin que el conductor se entere. Ese filtro puede durar muchísimo sin dar guerra.
El segundo es de alguien que se mueve por la ciudad: del domicilio al colegio, al supermercado, a Puerto Banús a cenar, y vuelta. Trayectos de pocos minutos, con mucho semáforo y, en verano, atascos. El motor apenas se calienta. Cuando la centralita decide que hay que regenerar, el trayecto termina antes de que el proceso acabe. El hollín se acumula regeneración interrumpida tras regeneración interrumpida, hasta que se enciende el testigo.
Son el mismo coche y el mismo filtro. Lo que cambia es el uso.
Qué hace el filtro y por qué se llena
El DPF o FAP es una pieza cerámica con miles de canales finos que obligan a los gases a atravesar sus paredes. El hollín se queda atrapado. Para vaciarlo, el motor lo quema periódicamente elevando la temperatura de los gases: eso es la regeneración. En los sistemas FAP se añade un aditivo al gasóleo desde un pequeño depósito para que el hollín se queme a menor temperatura; ese depósito hay que rellenarlo cuando se agota.
Además del uso, hay averías que llenan el filtro antes de tiempo: una EGR atascada, inyectores que gotean, calentadores que no funcionan o un turbo que pasa aceite. Si no se corrigen, cualquier limpieza dura poco.
De menos a más: las soluciones
Según lo cargado que esté, hay varios niveles de actuación:
- Un trayecto largo. Si el testigo acaba de encenderse, a veces basta con salir a autovía y circular un rato a ritmo constante para que el coche complete la regeneración.
- Regeneración forzada en el taller. Con la diagnosis se ordena al motor que queme el hollín con el coche parado y vigilado.
- Limpieza con el filtro desmontado. Cuando la carga es demasiado alta para regenerar con seguridad, se desmonta y se limpia.
- Sustitución. Si el filtro tiene ceniza acumulada que ya no se quema, o está dañado, toca cambiarlo.
Por qué no lo anulamos
Quitar el filtro o desactivarlo por software es ilegal y deja el coche sin pasar la ITV, además de llenar el aire de hollín. Tampoco suele resolver el problema de fondo: si la causa era una EGR o un inyector, seguirá ahí. Preferimos explicarte las opciones legales y dejar el sistema funcionando como lo diseñó el fabricante.
Para que no vuelva a pasar
Si tu uso es urbano, intenta incluir de vez en cuando un trayecto largo por autovía. Si al llegar a destino notas el ralentí más alto de lo habitual o el ventilador funcionando a fondo, probablemente está regenerando; si puedes, da unos minutos más de vuelta en lugar de apagar. Usa el aceite que especifica el fabricante, de baja ceniza en estos motores. Y revisa la válvula EGR y los calentadores si el filtro se llena con frecuencia. Pide cita en contacto.